La Unión Europea ha establecido nuevas normas para prevenir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo en el sector financiero. La banca privada, que gestiona patrimonios superiores a un billón de euros en España, deberá extremar la vigilancia de los clientes con patrimonios de más de 50 millones de euros. La nueva Autoridad Europea de Lucha contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo (AMLA) desarrollará la normativa que entrará en vigor en julio de 2025.

La banca privada en el punto de mira

La banca privada es una actividad de alto riesgo para el blanqueo de capitales, según el supervisor español contra el blanqueo de capitales, el Sepblac. La actual regulación europea considera que los bancos especializados en gestión de patrimonios son más vulnerables a abusos por parte de clientes que desean ocultar el origen de su dinero. La UE aún no cuenta con una definición uniforme de banca privada.

Umbral de riesgo

La nueva regulación establece un umbral de 50 millones de euros de patrimonio para considerar a un cliente de alto riesgo. Las entidades financieras deberán estimar por sí mismas si un cliente supera este umbral y aplicar medidas reforzadas para prevenir el blanqueo de capitales. La AMLA publicará una guía metodológica en 2027 para ayudar a las entidades a implementar estas medidas.

Requisitos para la banca privada

El reglamento europeo establece varios requisitos para la banca privada, incluyendo: