La presidenta del Kuomintang (KMT), Chen Li-wun, llegó a China continental este martes en una visita histórica que busca promover la paz y la cooperación entre Taiwán y China. La líder opositora fue recibida en el aeropuerto de Hongqiao por Song Tao, responsable de la Oficina China para Asuntos de Taiwán.

La visita en un contexto de tensiones

La visita de Chen Li-wun ocurre en un momento de gran sensibilidad en la región. La mayoría parlamentaria del KMT ha bloqueado los 40.000 millones de dólares destinados a satisfacer las demandas estadounidenses en materia de defensa. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha dejado entrever que no está dispuesto a defender a Taiwán en caso de un ataque chino.

La líder del KMT ha defendido su viaje como una oportunidad para promover la paz y evitar que Taiwán quede arrasada por la guerra. *Si de verdad amas Taiwán, aprovecharás incluso la menor oportunidad para evitar que quede arrasada por la guerra, afirmó Chen esta semana.

Relaciones congeladas

El viaje de Chen ha generado polémica en una sociedad polarizada. El Gobierno taiwanés ha criticado su visita como *políticamente problemática. En China, sin embargo, ha sido recibida con algarabía. El diario oficialista 'Global Times' sostiene que *las relaciones congeladas durante mucho tiempo están mostrando signos de deshielo y trayendo un toque de calidez largamente esperado.

El deseo de paz

La realidad parece otra. El KMT, más próximo a Pekín, ha perdido las últimas tres elecciones. Las ha ganado el Partido Democrático Progresista (PDP), de tendencia independentista, para desesperación china. *La igualdad y la dignidad son extremadamente importantes. Taiwán no es parte de la República Popular de China y tiene el derecho a perseguir una forma de vida con valores como la democracia, la libertad y los derechos humanos, dijo el presidente taiwanés, Lai Ching-te.