El expresidente francés Nicolas Sarkozy ha reiterado su inocencia en el juicio de apelación por la presunta financiación libia de su campaña presidencial de 2007. Sarkozy, condenado a cinco años de prisión en primera instancia, busca una absolución total en este nuevo juicio. 'Le debo la verdad al pueblo francés', afirmó.
El juicio de apelación comienza con el interrogatorio de Sarkozy
El expresidente, de 71 años, ha mantenido un perfil discreto durante el juicio, que arrancó el pasado 16 de marzo. En su declaración, Sarkozy aseguró que nunca recibió 'un céntimo' del régimen de Muamar el Gadafi. 'Soy inocente. La verdad es la única manera de responder al sufrimiento de las víctimas', dijo en referencia a las familias de las víctimas de un atentado atribuido al régimen libio.
La acusación y la defensa de Sarkozy
La acusación sostiene que Sarkozy maniobró para obtener apoyo del régimen libio y financiar su campaña presidencial a cambio de favores políticos. Sin embargo, Sarkozy niega cualquier vínculo particular con el dictador libio. 'Gadafi no tenía ningún poder sobre mí, ni político, ni financiero ni personal', afirmó. La investigación de este caso ha durado 10 años y Sarkozy aspira a una absolución total.
El contexto político y judicial
La entrada en prisión de Sarkozy causó un terremoto político en Francia. El expresidente denunció un golpe al Estado de Derecho y recibió el apoyo de gran parte de la clase política. Durante el interrogatorio, Sarkozy también habló sobre sus ambiciones presidenciales en la época y qué suponía para él llegar al Elíseo. 'Ser candidato presidencial con posibilidades de ganar es la historia de una vida', afirmó.





