El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, enfrenta una creciente presión después de que se revelara que intentó realizar una inversión multimillonaria en empresas de Defensa pocas semanas antes del inicio del conflicto con Irán. La operación financiera no se concretó, pero ha generado acusaciones de querer lucrarse ilícitamente con la guerra.
Investigación en curso
Un comité del Congreso abrió una investigación contra Hegseth después de que el 'Financial Times' informara que un bróker de Morgan Stanley intentó invertir en nombre del secretario de Guerra varios millones de dólares en un fondo cotizado de BlackRock que incluye acciones de Lockheed Martin, RTX, Northrop Group y Palantir. La consulta se realizó en febrero, antes del ataque a Irán.
La investigación se centra en determinar si Hegseth violó las normas éticas federales y si su actuación constituyó un conflicto de interés. Los demócratas acusan al secretario de Guerra de querer beneficiarse económicamente del conflicto.
Problemas adicionales para Hegseth
Además de la investigación, Hegseth ha generado controversia por sus declaraciones y acciones recientes. Ha pedido a sus militares que ignoren las reglas de combate impuestas por la Convención de Ginebra y ha presentado el conflicto en Irán como una guerra santa en defensa de los valores cristianos.
La semana pasada, Hegseth despidió a tres generales, incluido el jefe del Ejército de Tierra, Randy George. La purga ha generado especulaciones sobre la inseguridad y paranoia con la que afronta el cargo.





