El juicio contra el ex ministro de Transportes, José Luis Ábalos, su ex asesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama por la trama de las mascarillas en pandemia ha arrancado con testimonios reveladores en el Tribunal Supremo. La ex amante de Ábalos, Jésica Rodríguez, admitió haber recibido dinero, cobrado sin trabajar y tenido un piso gratis en el centro de Madrid.
La Corrupción en el Ministerio de Transportes

La primera jornada del juicio puso de relieve el alto nivel de vida del ex ministro y su estrecho vínculo con Aldama, quien lo benefició incluso en su vida privada. Jésica Rodríguez, la ex pareja de Ábalos, reconoció que recibió dinero y cobró sin trabajar en dos empresas públicas, Ineco y Tragsatec, donde fue colocada por indicación de Ábalos.
La testigo admitió que percibió 43.978 euros por los puestos que le fueron adjudicados entre 2019 y 2021, pese a no desarrollar trabajo alguno. Las testigos Ana Araceli Arigita y Virginia Barbancho corroboraron la tesis de los enchufes, relató cómo el nombre de Jésica llegó con el añadido de que era 'sobrina de Koldo'.





