El caso del asesinato del contrabandista Joan Coromina en 2022 ha dado un giro inesperado con la detención del hijo de un comandante de la Guardia Civil, acusado de estar implicado en el crimen. Según las investigaciones, el comandante habría ordenado la muerte de Coromina después de que este se negara a pagar un chantaje de 30.000 euros. La víctima fue asesinada con un disparo certero en el corazón en una zona boscosa de Lleida.

El móvil económico detrás del asesinato

La investigación ha revelado que el hijo del comandante de la Guardia Civil tenía una necesidad económica urgente debido a sus gastos excesivos, que incluían la compra de un BMW de alta gama y una costosa reforma de un terreno valorada en 110.000 euros. El joven agente había pedido un crédito de 50.000 euros y se comprometió a pagar 33.000 euros a los trabajadores que realizaban la reforma, coincidente con la cuantía del chantaje.

La extorsión y el rechazo de Coromina

El comandante de la Guardia Civil, F.G., habría intentado extorsionar a Coromina para pagar parte de un chalet, pero este se negó a ceder al chantaje. Incluso se llevó documentos que podrían evidenciar la extorsión, lo que habría convencido al comandante de matar a Coromina. La víctima fue asesinada el 25 de enero de 2022, cuando se disponía a comer una manzana en un terreno de su propiedad.

La participación de Ramón Alsina

Ramón Alsina, tío político del motociclista Marc Márquez, habría participado en el encubrimiento del crimen. Alsina se reunió con el dueño del taller mecánico donde se planeó el asesinato y luego se encontró con el comandante en un restaurante de Lleida. Las pesquisas indican que Alsina intentó concertar una confesión con otro de los detenidos para evitar represalias.