La ciudad de Málaga se queda sin la Autoridad Aduanera Europea, un nuevo golpe a sus aspiraciones internacionales. El alcalde, Francisco de la Torre, aseguraba que la ciudad era la mejor candidata, pero finalmente Lille (Francia) se lleva el proyecto. Un resultado que evidencia el techo de cristal que Málaga no puede romper.

Un patrón repetitivo

La capital malagueña ya se quedó sin el Mundial 2030, la Expo 2027, la Copa del América o la Agencia Europea del Medicamento. El proyecto para la agencia aduanera había partido del municipio y había conseguido unir a las administraciones. El alcalde presentó la candidatura en Bruselas junto al presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, y la vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero.

Falta de apoyo político

La decisión de la Unión Europea ha traído dos consecuencias directas. La primera, evidenciar el techo de cristal que Málaga sigue sin ser capaz de romper. La ciudad ha crecido económicamente, turísticamente, cultural y tecnológicamente, pero hacia afuera le cuesta. Ya le pasó en 2017 cuando aspiró a acoger la Agencia Europa del Medicamento, que finalmente se quedó Ámsterdam.

Críticas al Gobierno

El alcalde ha achacado la responsabilidad del resultado de la nueva votación al Gobierno. Ha afirmado que el presidente de Francia y la presidenta del Consejo de Ministros de Italia pusieron un interés enorme en este tema. El regidor ha añadido que el momento de haber pedido tener agencias europeas en la ciudad era en los años 80, pero nadie lo hizo.