Un estudio reciente de la Universidad de Harvard ha revelado que las personas con una actitud positiva ante la vida tienen un 15% menos de probabilidades de desarrollar demencia. La investigación, que siguió a más de 9.000 adultos durante 14 años, sugiere que el optimismo es un activo biológico que protege al cerebro.

La relación entre optimismo y demencia

El estudio, publicado en el Journal of the American Geriatrics Society, encontró que las personas más optimistas tienen una mayor resistencia al deterioro cognitivo. Según los investigadores, el optimismo no es solo un rasgo de personalidad, sino un factor que puede influir en la salud cerebral. El equipo de investigadores liderado por Säde Stenlund y Laura D. Kubzansky diseñó un estudio con un gran rigor metodológico para evitar espejismos estadísticos.

¿Cómo se mide el optimismo?

Los investigadores utilizaron el test validado Life Orientation Test-Revised (LOT-R) para medir el optimismo, definido como una expectativa general de que sucederán cosas buenas. El estudio encontró que el optimismo se asocia con menores niveles de cortisol (la hormona del estrés) y una respuesta inflamatoria más controlada. Esto sugiere que el optimismo puede ser un factor importante en la prevención de la demencia.

Mecanismos directos e indirectos

Los autores sugieren varias vías por las que el optimismo puede proteger al cerebro. Por un lado, el mecanismo directo: el optimismo se asocia con menores niveles de cortisol y una respuesta inflamatoria más controlada. Por otro lado, existen mecanismos indirectos, como las redes sociales más fuertes y mayor capacidad de resiliencia ante la adversidad, que contribuyen a una mayor reserva cognitiva.