Redes fantasma en las Rías Baixas: rescate de huevos marinos

El Centro de Buceo Rías Baixas, en colaboración con Octolarvae, ha extraído más de 1.200 kg de artes de pesca abandonadas en la ría de Aldán. En esas redes se encontraban puestas de huevos de choco y calamar, adheridas al plástico a la deriva.

Esta operación forma parte del proyecto «En busca de redes fantasma», enmarcado dentro del Plan Social Ence VI, y se ha convertido en una iniciativa clave para proteger la fauna de las Rías Baixas.

Cómo se recuperan los huevos y por qué es crucial

Los buzos localizan las redes a la deriva y, con precisión, recortan los tramos que contienen los huevos. Cada pieza se coloca en un capacho con agua de mar y se lleva al laboratorio de Octolarvae, donde se incuban artificialmente bajo condiciones controladas.

Una sola puesta de pulpo puede contener más de 200 000 huevas; cuando quedan atrapadas en redes fantasma, esas cifras se pierden irremediablemente. "Es algo que puede generar muchísima riqueza marina. Por poner un ejemplo, solamente una puesta de pulpo puede estar formada por más de 200.000 huevas y que pueden perderse en estas redes fantasma", explica Hugo Albés, responsable del proyecto.