La paradoja económica de Milei
Argentina vive un fenómeno económico contradictorio: su PIB crece, pero su industria se desmorona. El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró recientemente que la economía siguiera expandiéndose con un crecimiento interanual del 1,9% en enero. Sin embargo, debajo de esa cifra se esconde una realidad inquietante que pone en riesgo el modelo productivo del país.
Desde que Javier Milei asumió la presidencia, 22.608 empresas han desaparecido del padrón formal. La industria manufacturera cae un 2,6% interanual, el comercio se contrae un 3,2% y los servicios básicos caen un 3,0%. Al mismo tiempo, el desempleo juvenil alcanza el 16% para menores de 29 años y la informalidad laboral cubre al 43% de los ocupados.
Quién empuja y quién frena
El análisis del economista Gustavo Reija revela el extraño mecanismo detrás del crecimiento macroeconómico. Los sectores que impulsan hacia arriba son muy específicos: la agricultura creció un 25,1% interanual y aportó 1,2 puntos porcentuales al total; la minería subió un 9,6% y contribuyó 0,5 puntos porcentuales; la pesca disparó un 50,8%, aunque su incidencia es marginal.
El resto de la economía tira hacia abajo. La industria manufacturera, el comercio y los servicios básicos restan crecimiento. Reija lo resume así: "Agro y minería explicaron el 89,5% del crecimiento interanual. La industria, el comercio y los servicios básicos restaron. Eso no es heterogeneidad sectorial normal. Es la radiografía de una economía que crece por un lado y se achica por el otro".





