La crisis energética mundial se está profundizando, con el estrecho de Ormuz bloqueado y millones de barriles de petróleo fuera del mercado. El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, advierte que el mundo se enfrenta a la mayor crisis de suministro de la historia, con impactos significativos en la economía global.

La magnitud de la crisis energética

La crisis actual supera en magnitud a las grandes crisis del petróleo de los años 70 y la carencia de gas ruso tras la invasión de Ucrania. La pérdida de petróleo y gas natural es mayor que la registrada en esos eventos históricos. Birol destaca que no solo se trata de petróleo y gas, sino que también se ven afectados productos fundamentales como fertilizantes, petroquímicos y helio.

Impacto en la economía global

La crisis tiene implicaciones graves para las cadenas de suministro globales y puede provocar consecuencias devastadoras para la economía mundial, especialmente en países en desarrollo y emergentes que dependen en gran medida de las importaciones de energía. El bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo, agudiza la situación.

Racionamientos energéticos

Birol no descarta la posibilidad de racionamientos energéticos en países desarrollados si el bloqueo del estrecho de Ormuz se prolonga. En algunos países en desarrollo, especialmente en sectores industriales intensivos en energía, ya pueden darse racionamientos. La AIE coordina la respuesta de las principales economías del planeta, que han activado la mayor liberación de reservas estratégicas de petróleo jamás realizada.