Detención de más de 800 viajeros: el nuevo foco de la TSA bajo la administración Trump

La Administración de Seguridad del Transporte (TSA) ha remitido información de más de 31 000 pasajeros al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que ha derivado en más de 800 detenciones entre enero 2025 y febrero 2026. El intercambio de datos se realizó en los principales aeropuertos de Estados Unidos y se enmarca dentro de la política migratoria de la administración Trump, cuyo objetivo es reforzar la deportación de personas sin estatus regular. Los registros fueron extraídos del programa Secure Flight y enviados varias veces por semana a ICE, permitiendo a la agencia cruzar nombres y fechas de nacimiento con sus bases de datos migratorias. La cifra de 800 arrestos supera cualquier estimación previa y refleja la intensificación de la colaboración interagencial, que ahora se extiende más allá de la vigilancia antiterrorista tradicional. Este proceso ha generado una atmósfera de incertidumbre entre los viajeros, que temen ser detenidos al pasar por los controles de seguridad. Organizaciones de derechos humanos advierten que la práctica vulnera principios de confidencialidad y crea un clima de miedo que afecta a comunidades migrantes y a la libre circulación internacional.

Antecedentes del programa Secure Flight y la evolución de la cooperación TSA‑ICE