La noticia: Trump cumple sus promesas de destrucción
Trump prometió destruir la civilización occidental y lo está haciendo. No se trata de un fracaso o un desvío de sus planes: es exactamente lo que está sucediendo, con el apoyo silencioso de quienes controlan el dinero en Estados Unidos.
El martes pasado, mientras amenazaba con cerrar el estrecho de Hormuz y provocar una crisis global de suministros energéticos, los mercados americanos permanecían inmutables. La bolsa dormía plácidamente. Eso no es casualidad. Es el síntoma de que el establishment económico americano ha tomado una decisión: que Estados Unidos se retire de su papel de guardián militar, monetario y diplomático del mundo les conviene más que mantenerlo.
Los detalles: resistencia sin consecuencias
Existen mecanismos constitucionales para frenar a Trump. Los militares ya han mostrado resistencia: el domingo pasado despidieron a doce inspectores generales que se negaban a obedecer órdenes ilegales. El presidente de la Reserva Federal le planta cara hace meses. Incluso líderes MAGA pidieron a las fuerzas armadas que desobedecieran sus órdenes y lo relegaran del cargo.
Pero ningún congresista republicano se ha sumado a esa iniciativa. Ningún empresario cuyos intereses se verían perjudicados por la previsible escasez de gas y petróleo ha abierto la boca. Al contrario: en los mentideros del dinero americano corre el rumor de que la crisis de suministro que amenaza con hambrunas en Asia y África beneficiará a Estados Unidos, que es exportador neto de crudo.





