El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, encara la elaboración de los presupuestos autonómicos de 2026 con cierta calma, pese a que los plazos se están agotando. A falta de un mes para que comiencen las negociaciones formales, Llorca asegura que no hay prisa ni presiones para cerrar un acuerdo que requiere del apoyo de Vox.
El desafío de negociar con Vox
Llorca ya vivió el pasado año la complejidad de negociar con Vox para aprobar los presupuestos de 2025, marcados por la dana y que finalmente llegaron a las Cortes Valencianas en mayo. El presidente no niega que le gustaría recuperar la normalidad en las cuentas autonómicas, pero sabe que cualquier acuerdo deberá contar con el respaldo del partido de Santiago Abascal.
La estrategia del Consell
Por ahora, el Consell no ha comenzado a trazar un borrador de los presupuestos, pero Llorca tiene una salida fácil: muchas partidas aún están en un buen estado de ejecución, con una buena consignación económica. El jefe del Consell insiste en que hay que ir regularizando la situación y que las cuentas vuelvan a negociarse en otoño.
Los riesgos de no cerrar un acuerdo
Si no se cierran los presupuestos, Llorca podría verse abocado a no cerrar cuentas antes de las elecciones, lo que significaría acabar su mandato sin un presupuesto propio. La opción de prorrogar los actuales presupuestos evitaría tener que sentarse con Vox en medio de las negociaciones abiertas para formar gobierno en otras comunidades autónomas.





