La noticia

Un juez federal ha procesado a 13 militares por la muerte de dos niñas primas, Alexa Medina y Leidy Rojas, de 7 y 11 años respectivamente, asesinadas en un tiroteo el 6 de mayo del año pasado en Badiraguato, Sinaloa. Los uniformados dispararon al menos 119 veces contra una camioneta familiar sin que mediara amenaza alguna.

La Fiscalía General de la República acusa a los militares de homicidio doloso por la muerte de las niñas, y homicidio en grado de tentativa por otros dos menores de 14 y 12 años que viajaban con ellas, además de dos adultos que resultaron heridos.

Los hechos

Todo sucedió alrededor de las 14.00 horas en una carretera rural del municipio serrano. Los padres de Leidy llevaban a los cuatro niños a sus escuelas en la cabecera municipal. En el camino, la familia se cruzó con un convoy militar del 42.º Batallón de Infantería. Sin previo aviso, los uniformados abrieron fuego.

Alexa y Leidy murieron en el acto. Los otros cuatro ocupantes de la camioneta resultaron heridos y fueron hospitalizados. Inicialmente, las autoridades informaron de un "fuego cruzado" entre militares y criminales, pero los testimonios de los supervivientes y sus familiares desmintieron esa versión: no había habido ningún enfrentamiento.

La defensa y el rechazo judicial

En la audiencia de vinculación a proceso celebrada este fin de semana, los abogados de los 13 militares —ocho de los cuales tienen 25 años o menos— argumentaron que sus clientes dispararon porque creyeron equivocadamente que enfrentaban una amenaza real. Sostenían que el error "no podía evitarse en ese momento" y que, por tanto, no tenían intención de matar.

Ese argumento era crucial: buscaba eliminar el dolo (la intención criminal), un agravante determinante para las futuras penas. El juez Josué Noé Egure Yáñez rechazó la defensa y confirmó que los militares actuaron con dolo eventual, considerando su adiestramiento, la alta previsibilidad de resultados letales y la ausencia de justificación legal.

La defensa también alegó que los uniformados actuaron "en un contexto de violencia en Sinaloa, bajo un estado de alerta y nerviosismo". Es cierto que desde septiembre de 2024, facciones del extinto Cartel de Sinaloa se enfrentan entre sí en el estado, dejando miles de muertos y desaparecidos. El Ejército sufrió 10 "agresiones" en ese período, con 13 militares muertos.

Los abogados señalaban un enfrentamiento previo ocurrido el 27 de abril, una semana y media antes, en la cabecera municipal de Badiraguato, donde militares del mismo cuartel se enfrentaron a balazos con criminales. Un uniformado resultó herido. Pero ese argumento no convenció al tribunal: la confusión de una camioneta familiar con un objetivo militar no se justifica por un incidente anterior.

Qué viene ahora

Los 13 militares enfrentan ahora un proceso penal en el que la Fiscalía deberá probar su caso ante el tribunal. Las penas por homicidio doloso en México pueden alcanzar décadas de cárcel. Este caso se suma a otros en los que fuerzas de seguridad han sido acusadas de uso excesivo de la fuerza, un problema recurrente que ha generado críticas de organismos de derechos humanos.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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