La tregua llega demasiado tarde para evitar el caos
El frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán incluye la reapertura del Estrecho de Ormuz durante dos semanas, pero ese plazo es insuficiente para que este paso estratégico recupere la normalidad. Los analistas calculan que el proceso de recuperación se medirá en meses, no en semanas.
Desde el primer momento, las dudas han planeado sobre la tregua. Este miércoles, Estados Unidos aseguró que el paso estaba abierto, pero la agencia iraní Fars contradijo esa información alegando que seguía cerrado por los ataques de Israel sobre Beirut. Varios barcos en la zona recibieron avisos en este sentido atribuidos a la marina de Teherán.
Un desastre energético sin precedentes
La Agencia Internacional de la Energía ha identificado más de 70 instalaciones energéticas dañadas en Oriente Próximo —campos de petróleo y gas, refinerías e infraestructuras—, y más de un tercio de ellas están gravemente o muy gravemente destruidas. "Esto significa que se necesitará mucho tiempo para que algunas vuelvan a sus niveles normales de operación", señalaba Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE.
El conflicto ha paralizado un corredor por el que normalmente circulan 20 millones de barriles de petróleo al día. El cierre de Ormuz ha privado a la economía mundial de alrededor del que se consumen globalmente.





