La noticia
Estados Unidos e Irán se sentarán a negociar este viernes en Islamabad para intentar cerrar un acuerdo que ponga fin a la guerra entre ambos países. Pero las conversaciones arrancan con una confusión mayúscula provocada por los propios mensajes contradictorios de Donald Trump sobre cuál será el punto de partida del diálogo.
Los vaivenes de Trump
Esta madrugada, Trump definió el plan iraní de 10 puntos como una base viable y aceptable para las negociaciones. Pocas horas después, cambió de opinión. En un mensaje en su red social Truth, aseguró que no aceptará algunas de esas demandas iraníes —especialmente el enriquecimiento de uranio— y volvió a sacar a colación el plan de 15 exigencias que Washington presentó el 24 de marzo a Teherán.
Irán rechazó entonces esas 15 demandas por considerarlas *excesivas. Trump ahora sostiene que algunas de ellas *ya se han acordado, como la entrega de los más de 400 kilos de uranio altamente enriquecido que posee Irán y que Washington teme que se use para producir armas nucleares.
La confusión se amplía
La portavoz de Trump, Karoline Leavitt, aumentó aún más la confusión horas después. Aseguró que el plan de 10 puntos al que Trump se había referido era uno *consensuado entre las partes, diferente del que Irán había divulgado públicamente. Según Leavitt, el plan original presentado por Teherán era *poco serio e inaceptable.





