La nueva fase del juicio

El juicio contra el exministro José Luis Ábalos en el Tribunal Supremo entra este miércoles en su fase más delicada. Tras terminar la prueba testifical sobre los enchufes en empresas públicas, el tribunal ahora investigará las presuntas mordidas vinculadas a un chalet en La Alcaidesa (Cádiz) que habría disfrutado Ábalos sin pagarlo de su bolsillo.

La acusación sostiene que el inmueble fue comprado por empresarios vinculados a Víctor de Aldama —el comisionista en el centro de la trama— con la intención de alquilárselo al exministro a cambio de favores administrativos.

Los testigos clave

Las próximas declaraciones serán cruciales. Comparecerá Leonor González Pano, que fue pareja de Aldama y administradora de la empresa Have Got Time, la que adquirió el chalé. También declarará su madre, Carmen Pano, socia de Aldama en negocios de hidrocarburos e imputada en otra investigación paralela.

Carmen Pano ya ha admitido en sede judicial haber entregado 90.000 euros en efectivo en la sede del PSOE en Ferraz. Además, en su declaración ante el Supremo en febrero de 2025 fue clara: la compra de la casa en La Alcaidesa "era como pago de esa licencia de hidrocarburos" que buscaba Claudio Rivas, socio de Aldama.

El esquema de las mordidas

Según la instrucción del magistrado Leopoldo Puente, el asesor del Ministerio de Transportes Koldo García realizó gestiones para favorecer a la empresa Villafuel, también vinculada a Aldama. Estos movimientos habrían permitido que Ábalos se beneficiara del alquiler del chalet.

Koldo, con conocimiento de su jefe, habría influido para concertar una entrevista entre los socios de Aldama y Juan Ignacio Díaz Bidart, jefe del gabinete de la ministra de Industria María Reyes Maroto, con el objetivo de obtener una licencia de operador de hidrocarburos.

Abalos pagó solo dos meses de fianza y el alquiler del mes en curso. Dejó de pagar cuando fue cesado como ministro.

Los 500.000 euros de Air Europa

Las acusaciones populares intentarán también rescatar otra declaración de Leonor González. En junio pasado contó ante el juez instructor que Aldama le había comentado que el propietario de Air Europa, Juan José Hidalgo, entregó a Koldo una bolsa con 500.000 euros por el rescate de la compañía. Leonor González precisó que no sabía si esa cantidad era para Ábalos o para Koldo.

Este extremo refuerza la acusación de que Koldo García actuaba como intermediario en operaciones donde se canalizaban comisiones a cambio de decisiones administrativas.

El dinero en Ferraz

Aunque la investigación sobre las entregas de efectivo en la sede del PSOE se lleva ahora en la Audiencia Nacional, las acusaciones intentarán vincularlas con las mordidas del chalet. El objetivo es demostrar que el dinero entregado en Ferraz estaba relacionado con gastos adelantados a Ábalos y Koldo.

El juicio avanza hacia su desenlace. Las próximas sesiones determinarán si el tribunal considera probado que Ábalos recibió sobornos por favores administrativos o si la defensa logra sembrar dudas sobre el esquema acusatorio.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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