La reunión incómoda en el banquillo

Los acusados en el caso Kitchen han pasado las dos primeras sesiones del juicio compartiendo no solo el banquillo, sino también café en el restaurante San Blas, el más cercano a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares. Entre ellos figuran antiguos compañeros del Cuerpo Nacional de Policía que en el pasado fueron enemigos declarados, ahora sentados en el mismo foro judicial por presuntos delitos de espionaje político.

Lo más llamativo ha sido ver juntos al comisario jubilado José Manuel Villarejo y al comisario principal Marcelino Martín-Blas, quienes protagonizaron la llamada "guerra de comisarios" hace años. Durante los recesos, Villarejo incluso ayudó a ponerse la toga al abogado que defiende a Martín-Blas, Antonio Alberca. Martín-Blas, por su parte, departió con su antiguo jefe, el ex director adjunto operativo Eugenio Pino.

Magistrada Teresa Palacios durante una sesión del juicio de Kitchen en la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares
Magistrada Teresa Palacios durante una sesión del juicio de Kitchen en la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares