Shock energético en el Golfo: la guerra afecta al suministro global
Los combates entre Israel‑EE. UU. e Irán, que llevan 41 días, han alcanzado el sector energético del Golfo. Más de 40 instalaciones petroleras y gasistas han sido atacadas, entre ellas la isla de Jarg, eje principal de las exportaciones iraníes. El estrecho de Ormuz, que transporta una quinta parte del petróleo y gas mundial, sufre un cierre parcial que reduce la oferta global.
Los daños en la planta de gas de Ras Laffan, en Qatar, requerirán entre tres y cinco años para su plena recuperación. Mientras tanto, la producción de queroseno para aviación también se ve amenazada, lo que ya genera restricciones en aeropuertos europeos.
Impacto inmediato y medidas de la UE
En Italia, cuatro aeropuertos han limitado el repostaje de vuelos de corta distancia, y Ryanair advierte que la medida podría extenderse a toda Europa en junio. La Comisión Europea ha reactivado el manual de crisis energética de 2022, recomendando a los Estados miembros controlar la temperatura de climatización en edificios y fomentar el teletrabajo.
Además, la UE contempla la posibilidad de racionar combustible y de imponer restricciones a ciertos vuelos, según fuentes de la Comisión. Estas acciones buscan evitar una escasez que repercutiría en los precios al consumidor y en la competitividad de la industria.





