Renuncia de los ediles

El pasado jueves, en el pleno de Ripoll presidido por la alcaldesa Sílvia Orriols, dos miembros del grupo municipal del PSC anunciaron que entregan su cargo al partido. La decisión llega después de que ambos se abstuvieran en la votación que aprobó los presupuestos municipales, facilitando la victoria de la coalición de Aliança Catalana.

Motivos y reacción del PSC

Los ediles explicaron que su abstención fue un "error" que terminó colaborando con la extrema derecha, pese a que su intención era evitar un nuevo "circo" político. En una carta de disculpa, admitieron que la medida había favorecido a Orriols y que contradecía los valores del PSC. La dirección del PSC en Girona calificó la acción como "un acto unilateral y contrario a los principios del partido", subrayando que la decisión no contó con el aval ni el conocimiento previo de la federación.

"Esta abstención es incompatible con nuestra defensa de la democracia y los derechos sociales", declaró la secretaria general de la federación gerundense. El comunicado oficial del PSC recordó su compromiso con la convivencia y advirtió que cualquier gesto que normalice discursos de odio está "a las antípodas" de su proyecto político.

Posibles consecuencias

Tras la renuncia, la federación ha citado a los dos concejales para exigir explicaciones y ha advertido que podrían ser expulsados o que deberán presentar una renuncia formal. Mientras tanto, la alcaldesa Orriols agradeció el gesto "responsable" de los ediles, señalando que la aprobación del presupuesto permite al ayuntamiento continuar con sus programas de obra y servicios.