Irene Villa denuncia la presencia de exterroristas de ETA en cargos públicos

«Es doloroso que quienes han asesinado y han secundado esa lucha sangrienta hoy tengan los cargos que tienen», declaró la atleta paralímpica en una entrevista reciente. Villa subrayó que, aunque le duele ver a exmiembros de ETA en puestos de responsabilidad, respeta la voluntad del electorado: «Si eso lo decide el pueblo, pues lo que decida el pueblo».

Testimonio de superación y perdón de la víctima del atentado de 1991

El 17 de octubre de 1991 un coche que llevaba a Irene Villa y a su madre, María Jesús, a la escuela en el barrio madrileño de Aluche fue alcanzado por una bomba de la banda terrorista ETA. El explosivo dejó a la joven sin ambas piernas y sin tres dedos de una mano; su madre perdió un brazo y una pierna. A pesar de la magnitud del daño, ambas sobrevivieron y decidieron no alimentar el odio.

Villa relató que el proceso de recuperación incluyó largas rehabilitaciones, estudios y una intensa práctica deportiva. Se convirtió en una referente del esquí alpino adaptado, ganando oro en eslalón y plata en gigante en competiciones internacionales, y participando en las Paraolimpiadas. «El deporte ha sido magia en mi vida», afirmó, añadiendo que su objetivo es abrir camino a nuevas generaciones de atletas con discapacidad.