París nació en la Île de la Cité: origen de la capital francesa
En el siglo III a.C., la tribu celta de los Parisii eligió la Île de la Cité como refugio. La isla, situada en el Sena, ofrecía barreras naturales contra invasiones y un acceso privilegiado a las rutas fluviales de comercio. Allí se fundó Lutecia, primer asentamiento urbano que, siglos después, se transformaría en la metrópolis que hoy conocemos.
Cómo y por qué la isla se convirtió en el corazón de la ciudad
La posición estratégica de la Île de la Cité la convirtió en punto de control del tráfico comercial y militar. Durante la dominación romana, Lutecia se expandió a ambas riberas, pero el núcleo permaneció en la isla, consolidando su rol de centro administrativo. En 506, bajo el rey franco Clodoveo I, la ciudad se erigió como capital del reino, manteniendo la Île de la Cité como sede del poder político y religioso. Esa continuidad se refleja en la arquitectura romana que aún se vislumbra, similar a la que se preserva en Bath, Patrimonio de la Humanidad: la doble herencia romana y georgiana.





