Límite de 1.000 € para pagos en efectivo: qué establece la nueva normativa de Hacienda

La Agencia Tributaria ha puesto en vigor, desde el 1 de enero de 2022, el límite de 1.000 € para cualquier pago en efectivo, tal como dispone la Ley 11/2021 de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal. La norma elimina la anterior tolerancia de 2.500 € y obliga a recurrir a medios electrónicos cuando la operación supera esa cifra.

El objetivo es reducir el uso del dinero en efectivo, que facilita la elusión tributaria y el blanqueo de capitales. La medida afecta a particulares y empresas por igual, sin excepciones para sectores específicos. Quien necesite abonar una cantidad mayor deberá hacerlo mediante transferencia bancaria, tarjeta de crédito o débito, o cualquier otro medio de pago registrado.

Cómo funciona el control y las sanciones por superar el límite

Los bancos y entidades financieras son los encargados de informar a la Agencia Tributaria de cualquier operación que supere los 10.000 € en transferencias o retiradas de efectivo. Además, los cajeros automáticos están sujetos a los mismos criterios de reporte. Cuando se detecta un pago en efectivo superior a 1.000 €, la autoridad tributaria abre un procedimiento sancionador que afecta tanto al pagador como al receptor.