El 12 de marzo ADIF cerró el túnel ferroviario de Rubí, una galería de 900 m que conecta la línea de mercancías del levante español con Francia y el resto de Europa. El cierre, motivado por filtraciones de agua, se prevé que dure siete semanas y afecta tanto a trenes de carga como a los servicios de cercanías R8.

túnel Rubí

El túnel, situado a 30 km de Barcelona, es la única vía viable para el tráfico de contenedores entre el puerto de Barcelona y el interior europeo. Su clausura obligó a detener la circulación de más de 1 450 trenes desde enero, creando atascos en La Llagosta y en la zona de Perpiñán (Francia). Las obras de reparación se iniciaron de inmediato, pero la falta de alternativas hace que la interrupción se traduzca en demoras de varios días.

impacto económico túnel Rubí

La Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas (AEFP) estima pérdidas superiores a 5 millones € para el sector logístico. Juan Diego Pedrero, presidente de la AEFP, calificó la situación como auténtico desastre y anunció que se presentarán reclamaciones por los daños. Según Multirail, el desvío a camiones y la ruta alternativa por Lleida aumentan los costes en más del 20 % y prolongan el tiempo Barcelona‑Sevilla de 22 a 35 horas. El aumento de precios y la pérdida de fiabilidad están erosionando la confianza de los clientes en el ferrocarril.