En el último trimestre se ha publicado un informe de Fidelity que muestra un crecimiento sostenido de la presencia femenina en la inversión española y, al mismo tiempo, confirma que la brecha de pensión de género se mantiene en 31 %, equivalentes a 400 €/mes menos para las mujeres.

Mujer inversora: aumento de la participación y brecha de pensiones

El estudio revela que el número de cuentas gestionadas mayoritariamente por mujeres ha subido un 12 % respecto al año anterior. A pesar de este avance, la diferencia en las pensiones persiste porque muchas mujeres siguen teniendo trayectorias laborales discontinuas y mayor carga de trabajo no remunerado. La falta de exposición histórica a los mercados financieros ha convertido esa diferencia en una *brecha silenciosa, cuyo efecto se acumula con el tiempo.

Comportamiento de inversión femenino y su impacto en rentabilidad

Según el mismo análisis, las mujeres realizan menos operaciones y mantienen sus carteras durante periodos más largos. Esta menor rotación y horizonte extendido se traduce en una rentabilidad media 0,4 % superior a la de los hombres. La combinación de disciplina y menor exposición al corto plazo mejora la rentabilidad ajustada al riesgo, un factor clave en el contexto de volatilidad actual. Además, la creciente implicación femenina está impulsando una asignación de capital más consciente, con mayor peso en sectores estructurales como la transición energética.