Resumen de los hechos

Una familia de Zamora descubrió el pasado viernes por la noche el cadáver de su madre sobre la acera de su edificio, envuelto en una lámina de plástico. La entrega del cuerpo había sido gestionada por la funeraria que la familia había contratado para los trámites funerarios. La escena provocó una fuerte indignación y obligó a la Policía Nacional y al Instituto de Medicina Legal a intervenir de inmediato.

Detalles del episodio y la intervención de autoridades

Los hijos de la fallecida intentaron contactar a la empresa funeraria para confirmar la recogida del cuerpo. La operadora que atendió la llamada, recién incorporada, los remitió a otro agente que, tras varias preguntas, les preguntó «¿estás segura de que está muerta?». La familia explicó la situación, pero la empresa alegó no encontrar registro del contrato en sus archivos locales y remitió la consulta a la oficina central de Madrid.

Desde Madrid se confirmó que no constaba ningún servicio activo para la difunta, aunque se admitió la posibilidad de que el contrato fuera antiguo y estuviera archivado en la delegación de Zamora. Ante la falta de respuesta, la familia volvió a llamar a la sede local, que tampoco halló documentación alguna. Ante la ausencia de pruebas, la familia solicitó la ayuda de la y de un cerrajero para acceder al domicilio y constatar el fallecimiento.