Elecciones en Hungría 2024: Péter Magyar asume la presidencia del Gobierno

El domingo pasado los húngaros fueron a las urnas y Péter Magyar, cabeza del bloque Tisza, obtuvo la mayoría necesaria para formar gobierno. El resultado pone fin a una década de dominio de Viktor Orbán y abre la puerta a una administración que no lleva una sigla única, sino una coalición transversal de centro‑derecha, socialistas, liberales y verdes. El bloque Tisza, creado para concentrar el voto anti‑Orbán, se ha convertido en la nueva fuerza mayoritaria del Parlamento.

Desafíos de Magyar: combatir la corrupción y gestionar una mayoría heterogénea

Magyar ha anunciado que su primera tarea será "limpiar las cloacas del Estado" y eliminar los mecanismos de control que, según él, permitieron la corrupción durante la última década. Entre las acusaciones más graves está el indulto concedido a un alto cargo implicado en abusos a menores, caso que provocó una fuerte indignación pública. En su discurso inaugural, el nuevo primer ministro exigió la dimisión del presidente de la República, Tamás Sulyok, alegando que había firmado sin ejercer control real y había tolerado el escándalo.

La composición del bloque Tisza complica la tarea. Sin una única plataforma programática, los socialistas, liberales y verdes han abandonado en gran medida sus siglas para apoyar a Magyar, pero sus posturas ideológicas siguen divergentes. Mantener la cohesión requerirá negociaciones constantes y concesiones en áreas como política fiscal, derechos civiles y medio ambiente. La heterogeneidad del bloque también significa que el Parlamento, aunque concentrado, alberga menos partidos visibles, lo que traslada la pluralidad al interior del propio ejecutivo.

Próximos pasos y riesgos para el nuevo gobierno húngaro

Constitucionalmente, el nuevo gobierno dispone de 30 días para presentar su programa y solicitar la confianza del Parlamento. Magyar ha instado a Sulyok a convocarlo sin demora para iniciar el proceso de formación, pese a que el presidente sigue siendo una pieza clave para la transición institucional. La dimisión de Sulyok, de producirse, podría allanar el camino para una mayor independencia del poder ejecutivo, pero también genera incertidumbre sobre la estabilidad de las instituciones.

Los riesgos son tanto políticos como institucionales. La presión para desmontar estructuras creadas bajo Orbán podría encontrarse con resistencia de la burocracia y de sectores que se benefician del statu quo. Además, la falta de una línea programática única dentro del bloque Tisza podría provocar quiebres internos que retrasen la aprobación de reformas clave. Si el gobierno logra consolidar su mayoría y avanzar en la agenda anticorrupción, podría marcar un giro profundo en la política húngara; de lo contrario, la fragmentación podría conducir a una nueva ronda de elecciones o a la reconfiguración de alianzas.

Para seguir la evolución de este proceso, consulte la cobertura completa de la victoria en Elecciones en Hungría 2024: Péter Magyar vence a Viktor Orbán y el análisis de la caída de Orbán en Viktor Orbán pierde las elecciones y la caída húngara no amenaza a Vox.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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