El Observatorio Social de la Fundación La Caixa ha publicado el informe *Hogares en transformación en España y Portugal, que revela que los hogares unipersonales crecieron 81 % entre 1991 y 2023. El estudio, elaborado por el demógrafo Albert Esteve y su equipo, cubre ambos países y muestra una reducción simultánea del 73 % en los hogares de cinco o más personas.
Hogares unipersonales
En 1991 la media de ocupantes por vivienda era de 3,3 personas; en 2023 esa cifra bajó a 2,4. El aumento de hogares de una sola persona se traduce en millones de nuevas unidades residenciales, aunque más pequeñas. «El panorama de los hogares ha cambiado por completo en tres décadas», afirma Esteve.
El descenso de los hogares extensos refleja una tendencia a la atomización familiar. Cada hogar nuevo implica una mayor presión sobre el parque inmobiliario, ya que la demanda de pisos y apartamentos aumenta aunque la población total crezca poco.
Causas del cambio demográfico
La baja fecundidad, que sitúa a España y Portugal entre los países con menos nacimientos por mujer, reduce la generación de familias numerosas. A la par, la esperanza de vida se ha alargado y la salud de los mayores ha mejorado, permitiéndoles vivir de forma independiente.
El mayor poder adquisitivo de las generaciones actuales facilita la emancipación temprana. Además, la inmigración ha introducido patrones de convivencia diferentes, con más personas que prefieren vivir solas o en parejas sin hijos.





