Las principales aerolíneas europeas han solicitado hoy apoyo gubernamental para hacer frente a la escasez de combustible provocada por el reciente repunte del petróleo. La petición se dirige a los ministros de transporte y energía de la UE, que deben decidir en los próximos días.

El precio del crudo ha superado los 100 dólares por barril, lo que ha encarecido el fuel de aviación y ha reducido la disponibilidad en varios aeropuertos clave. La falta de suministro ha generado incrementos de tarifas que amenazan la demanda de viajes.

Según datos de la Comisión Europea, el aumento del precio del petróleo ha elevado el coste del combustible en un 30‑40 % respecto al año pasado, una presión comparable a la crisis de 1973‑74.

Medidas propuestas y su viabilidad

Una de las opciones más inmediatas es conceder exenciones temporales de slots en aeropuertos congestionados, lo que permitiría a las aerolíneas reprogramar vuelos sin perder derechos de acceso. Esta medida se usó durante la pandemia para flexibilizar la capacidad.

Otra propuesta contempla una reducción coordinada de la capacidad entre 10 % y 20 %, basada en las cuotas de mercado previstas para 2025. La idea es limitar el consumo de combustible sin colapsar la red, aunque algunos operadores temen que penalice a los que están creciendo rápidamente.

Se contempla también suprimir vuelos cortos entre grandes ciudades con alternativas ferroviarias, como Londres‑París o Ámsterdam‑Bruselas. La lógica es que los pasajeros de trayectos cortos suelen conectar con vuelos de larga distancia, pero la pérdida de estos tramos podría afectar la rentabilidad de los .