Reducción de impuestos a los carburantes
El Ejecutivo anunció ayer la rebaja del IVA del 21 % al 10 % y la eliminación del impuesto especial a los hidrocarburos hasta el mínimo permitido por la UE. La medida forma parte del paquete de respuesta al fuerte repunte del petróleo provocado por el ataque de EE. UU. e Israel a Irán el 28‑feb‑2026. Se aplicó a todo el territorio español y a todos los consumidores, sin excepciones.
Efectos inmediatos y críticas a la medida fiscal
Tras la rebaja, la subida de la gasolina se limitó al 5 %, muy por debajo del 20 % que se registró antes de la medida. El diésel, sin embargo, ha subido más por factores técnicos y la evolución del mercado internacional. Los consumidores han recibido la medida con agrado, aunque algunos demandan que se aplique retroactivamente. "Es una ayuda puntual, pero no soluciona el problema estructural del combustible", señaló un portavoz del Ministerio de Hacienda.
Las críticas se concentran en dos aspectos. Primero, la medida es regresiva: beneficia más a quienes pueden permitirse el uso frecuente del coche, mientras que todos los contribuyentes financian la rebaja. Segundo, se teme que los distribuidores capturen parte de la reducción para aumentar sus márgenes, sin trasladar todo el ahorro al precio final. Hasta ahora, la cuantificación de este efecto sigue pendiente.





