Ministra denuncia la "cultura de la violación" en el Congreso
María García, ministra de Igualdad, denunció este lunes en el pleno del Congreso una campaña autonómica que recomienda a las mujeres evitar pantalones cortos al salir de noche. La ministra afirmó que el mensaje implícito equivale a culpar a la víctima y alimenta la "cultura de la violación" que persiste en la sociedad española. La campaña, difundida en carteles y redes sociales, se enmarca en una iniciativa local de prevención del delito.
Reacción y argumentos de los partidos opositores
Los grupos conservadores reprocharon a la ministra el uso de un lenguaje que consideran inapropiado para el debate parlamentario. Vox y el Partido Popular acusaron a la ministra de faltar al decoro y de politizar un tema de seguridad pública. Defienden la campaña como una medida preventiva que respeta la libertad individual y no constituye un discurso de odio. "No se trata de victimizar a la mujer, sino de ofrecer consejos de prudencia", declaró el portavoz del PP.
En el mismo debate, el líder de Vox sostuvo que la campaña no incita a la violencia, sino que busca reducir riesgos. Ambos partidos solicitaron a la ministra que retire la expresión "cultura de la violación" por considerarla excesiva. La discusión se prolongó durante más de una hora, con intercambios de acusaciones sobre la responsabilidad del Estado en la prevención del delito.
Contexto del debate sobre violencia de género en España
El enfrentamiento se produce en medio de una creciente polémica nacional sobre políticas de igualdad y la percepción de la violencia de género. En los últimos años, el Gobierno ha impulsado reformas legales y campañas de sensibilización, mientras que sectores conservadores reclaman que algunas iniciativas vulneran la libertad de expresión. La ministra García recordó que España registra una de las tasas más altas de feminicidios en Europa, lo que justifica una respuesta enérgica.
Este episodio se suma a otras tensiones, como la reciente polémica sobre la reforma del delito de odio y la discusión en el Senado sobre la educación en igualdad. Los feministas argumentan que la "cultura de la violación" es un fenómeno estructural que requiere medidas integrales, mientras que los críticos advierten contra la censura de mensajes que consideran prudentes. "El debate no debe perder de vista la protección de las víctimas", señaló una portavoz de la ONG Mujeres en Igualdad.
El contexto también incluye la presión internacional, ya que organismos como la ONU han instado a los países a abordar la normalización de la violencia sexual. La ministra García citó ese llamado en su intervención, subrayando que la campaña autonómica contradice los compromisos internacionales de España.
Qué puede pasar a continuación
Tras la denuncia, el portavoz del Gobierno anunció que se solicitará al gobierno autonómico la retirada de los carteles y una revisión de la campaña. La oposición, por su parte, ha presentado una moción para que el Congreso establezca criterios claros sobre el lenguaje aceptable en debates sobre violencia de género. El desarrollo de estas iniciativas determinará si la polémica se traduce en cambios legislativos o en una nueva ronda de confrontaciones políticas.
En cualquier caso, la discusión pone de relieve la dificultad de equilibrar la prevención del delito con la defensa de la libertad de expresión, un dilema que seguirá alimentando el debate público en los próximos meses.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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