Dejar un trabajo fijo para la docencia: casos de Marta Alén y Patricia Novo
Marta Alén, 30 años, dejó su puesto en una farmacia de Vigo tras ser despedida y, en septiembre de 2023, obtuvo una plaza de profesora de Formación Profesional en el CIFP Manuel Antonio. Su paso de la farmacia a la enseñanza se dio en menos de seis meses, tiempo que aprovechó para preparar la oposición.
Patricia Novo, ingeniera industrial ferrolana, abandonó 15 años de trabajo en una empresa proveedora de Inditex. La decisión se tomó después de que la maternidad le impidiera mantener la jornada de hasta 11 horas que la compañía exigía. Hoy imparte asignaturas técnicas en el mismo centro de Vigo.
Ambas historias aparecen como ejemplos de una tendencia creciente en Galicia, donde la docencia se percibe como una vía de salida a empleos cada vez más precarios. La reciente denuncia de Clam Educatiu sobre la pérdida de autonomía en los centros refuerza la necesidad de contar con docentes comprometidos.
Alén explica que la falta de estabilidad laboral y los horarios extensos en la farmacia fueron la primera señal de alerta. «Quería curar el cáncer, pero me di cuenta de que necesitaba una vida con familia y amigos», relata. El despido inesperado le dio tiempo completo para estudiar la oposición, proceso que describió como «casi natural» dada su formación académica.
Patricia Novo, por su parte, vivió una presión constante al intentar compaginar una jornada de 11 horas con la crianza de sus hijos. Cuando solicitó una reducción de horario, la empresa lo consideró un problema y la relegó a tareas menores. «Me sentí desplazada y sin futuro», afirma. La conversación con una amiga que acababa de aprobar oposiciones le abrió la puerta a la docencia.
Ambas mujeres coincidieron en que la calidad de vida era el factor decisivo. Alén valora los fines de semana libres y las vacaciones claras, mientras que Novo destaca la posibilidad de organizar su tiempo y volver a sentir utilidad al transmitir conocimientos.
El proceso de opositar fue rápido para ambas. Alén, acostumbrada a estudiar, aprobó en pocos meses; Novo, aunque nunca había pensado en la docencia, superó la fase teórica gracias a un plan de estudio intensivo. Ambas obtuvieron sus plazas en el CIFP Manuel Antonio, donde imparten materias como Anatomía Patológica y Audiología.
En el aula, las nuevas profesoras enfrentan retos de autoridad y desgaste emocional. Alén reconoce que «la vocación no da de comer ni paz mental», pero valora la posibilidad de influir en jóvenes sin los horarios agotadores de sus anteriores empleos. Novo, por su parte, ve la docencia como una forma de equilibrar su experiencia industrial con la formación de futuros profesionales.
Estas transiciones se producen en un contexto donde la normativa educativa está cambiando. La reciente prohibición en Galicia de que los profesores difundan exámenes en redes sociales (Galicia prohibirá a profesores difundir exámenes en redes sociales) subraya la creciente responsabilidad y visibilidad del docente.
Cierre
El paso de Alén y Novo a la docencia ilustra una búsqueda de estabilidad y sentido que muchos profesionales comparten. Si la tendencia se mantiene, los centros de Formación Profesional podrían contar con más docentes con experiencia real del sector, mejorando la conexión entre teoría y práctica para los estudiantes.