Transición del colecho a la cama propia entre 2 y 3 años

Paloma García Aranda, psicóloga infantil del Centre PSIA, afirma que la edad óptima para iniciar la transición del colecho a la propia cama es entre los 2 y 3 años. En ese periodo el niño ha desarrollado suficiente autonomía para dormir solo sin que ello altere su seguridad emocional.

Cómo y por qué realizar la transición del colecho

El colecho aporta apego seguro y ayuda a regular las emociones nocturnas, pero su prolongación puede producir fragmentación del sueño y crear dependencia excesiva. Los factores clave para una transición exitosa son el temperamento del niño, la constancia de las rutinas y un entorno físico seguro.

Beneficios: mayor calidad de descanso para padres y niños, recuperación de la intimidad de pareja y fomento de la independencia del menor. Riesgos de alargarlo: despertares frecuentes, cansancio crónico y posible rechazo a dormir fuera de casa.

Pasos prácticos:

  1. Establecer una rutina predecible que incluya un baño, un cuento y una canción calmada.
  2. Introducir gradualmente la cama propia, empezando con siestas o noches alternas.
  3. Permitir objetos de apego – peluche o manta – en la nueva habitación.