El 15 de abril el futuro del crudo Brent se situó en 94,74 USD por barril, cifra que no se veía desde antes del conflicto iniciado el 28 febrero. La subida rompe la barrera de los 90 dólares y sitúa al petróleo europeo en su nivel más elevado en dos años.

Precio del petróleo Brent supera los 90 dólares por barril tras conflicto en Oriente Medio

El precio se disparó tras los ataques que involucraron a EE. UU., Israel e Irán, que comenzaron el 28 febrero. Los mercados reaccionaron al riesgo de una escalada prolongada en la región.

Antes del estallido, el Brent rondaba los 70 dólares; ahora supera los 90, marcando una recuperación de más del 30 %. La cifra refleja la percepción de escasez inminente.

Los analistas señalan que la volatilidad se mantiene mientras no haya claridad sobre la duración del enfrentamiento. Cada nuevo informe de hostilidades eleva la prima de riesgo del crudo.

Factores que impulsan la subida del Brent: conflicto, estrecho de Ormuz y recortes iraquíes

El estrecho de Ormuz, paso por el que circula una quinta parte del suministro mundial, está paralizado por ataques a buques petroleros. La Guardia Revolucionaria iraní advierte que *cualquier intento de cruce será castigado.

Irak, tercer productor de la zona, ha reducido su oferta en 200 000 barriles diarios por limitaciones de almacenamiento y bloqueos de exportación. El Ministerio de Energía iraquí declaró que la medida es temporal, pero afecta la oferta global.

La combinación de incertidumbre geopolítica y la reducción de la producción crea una presión alcista sobre los precios. Los contratos futuros reflejan una prima de riesgo que supera los 5 % respecto al nivel previo al conflicto.

Perspectivas de precios y posibles repercusiones en la economía europea

Los expertos advierten que el Brent seguirá subiendo mientras el tráfico marítimo en Ormuz no se restablezca. Una normalización del paso podría frenar la transmisión de la alta del crudo a los precios de los surtidores.

En Europa, el aumento del crudo eleva los costes de generación eléctrica y de transporte, lo que alimenta la inflación. El índice de precios al consumidor ya muestra una presión adicional de 0,3 % atribuida al combustible.

Si el conflicto se estabiliza y el flujo de petróleo se restablece, se espera una corrección moderada del Brent en los próximos meses. De lo contrario, la tendencia alcista podría prolongarse, afectando la competitividad de la industria europea.

Los consumidores deberán seguir de cerca la evolución del conflicto, ya que cualquier escalada se traducirá en precios más altos en la bomba y en la factura de la luz. La vigilancia de los mercados será clave para anticipar el impacto en la economía doméstica.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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