Hechos clave
El incendio se desató la mañana del 14 de abril de 2024 en el parking de pruebas y desguace de BYD, situado en el distrito de Pingshan, Shenzhen. Los bomberos lograron controlar las llamas el mismo día. No se registraron heridos y los vehículos quemados eran unidades de prueba o desguazadas, por lo que no hubo bajas de unidades listas para la venta.
Causas y particularidades del fuego en vehículos eléctricos
El origen del siniestro se ubicó en una zona auxiliar donde se almacenan coches en fase de prueba o fuera de servicio. Allí, las baterías de iones de litio, al estar dañadas o agotadas, pueden entrar en cortocircuito y generar combustiones difíciles de apagar. A diferencia de los motores de combustión, las baterías liberan calor de forma sostenida y pueden reactivarse, obligando a los equipos de emergencia a emplear agua a presión y agentes químicos especiales.
"El fuego se originó en la zona de pruebas y desguace", explicó un portavoz de BYD. La densidad del humo negro dificultó la visibilidad, pero la intervención rápida evitó que el incendio se propagara a las áreas de producción cercanas.
Posibles repercusiones para BYD y el sector de vehículos eléctricos
A corto plazo, el incidente no altera la cadena de suministro ni la capacidad productiva de BYD; la compañía mantiene sus niveles de producción y ventas sin interrupciones. Sin embargo, el suceso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de protocolos de seguridad más estrictos para la gestión de baterías usadas.





