Producción del Audi A1 se detendrá mañana en la fábrica de Martorell
Seat, bajo la marca Audi, ha anunciado que la producción del Audi A1 se detendrá mañana en la planta de Martorell. La línea 3, que también alberga al Seat Ibiza y al Seat Arona, cesará la fabricación del modelo tras ocho años de ensamblaje en España. En 2025 la planta entregó 72.200 unidades del A1, cifra que reflejaba su peso en el segmento B.
Motivos estratégicos y la reconversión eléctrica de la planta
La decisión se enmarca en la política de Audi de abandonar los modelos pequeños de combustión interna. La compañía ha decidido concentrar sus recursos en vehículos eléctricos, lo que obliga a liberar espacio en la fábrica para una segunda plataforma dedicada a la electrificación. La reconversión eléctrica de la planta requiere la reconfiguración de la línea 3 y la creación de una nueva línea 1, donde ya se producen el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo. Como se analizó en la crisis automotriz europea 2025, la presión regulatoria y la competencia de los coches eléctricos están obligando a los grupos a acelerar sus planes de descarbonización.
El modelo A1 llegó a Martorell en octubre de 2018, sustituyendo al Audi Q3 que había sido ensamblado allí entre 2011 y 2018. La transferencia desde la planta de Bruselas se realizó para aprovechar la plataforma compartida con el Seat Ibiza y el Seat Arona, optimizando costes y logística. Ahora la estrategia cambia: la fábrica debe adaptarse a la producción de baterías y sistemas de propulsión eléctrica, lo que implica inversiones de varios cientos de millones de euros y la re‑entrenamiento de la plantilla.
Perspectivas: ¿un Audi A1 eléctrico y nuevos modelos en Martorell?
En la nueva línea 1, que ya acoge al Cupra Raval y al Volkswagen ID. Polo, se baraja la posible fabricación de una versión eléctrica del A1 basada en la plataforma Small BEV. Aunque Audi no ha confirmado oficialmente el proyecto, el consejero delegado Gernot Döllner declaró recientemente: "Cualquier opción de fabricar en plantas del grupo está abierta". Esa apertura sugiere que el A1 podría volver bajo una forma totalmente eléctrica, compensando el volumen perdido por el cese de la versión de combustión.
Además, la planta de Martorell está evaluando la incorporación de otros modelos del grupo que requieren una capacidad productiva similar. Entre los candidatos se encuentran versiones compactas del Volkswagen ID. Polo y futuros modelos de Cupra que compartirán la arquitectura eléctrica modular. La diversificación permitiría mantener el empleo de los más de 5.000 trabajadores de la fábrica y preservar su papel estratégico dentro del Grupo Volkswagen.
Impacto en la plantilla y en la economía local
El anuncio incluye un plan de recolocación interno para los operarios directamente afectados por el cese del A1. Se prevé que el 70 % del personal de la línea 3 sea re‑asignado a la línea 1 o a otras áreas de la planta, mientras que el resto recibirá apoyo para la recualificación en sectores vinculados a la electromovilidad. Las autoridades catalanas han recibido el plan y han subrayado la importancia de la fábrica para la economía regional, que depende de la exportación de vehículos por valor de más de 3 000 millones de euros al año.
Qué puede pasar a continuación
El cierre de la producción del Audi A1 marca el inicio de una fase de transformación profunda en Martorell. En los próximos meses se iniciará la remodelación de la línea 3, con la instalación de equipos de ensamblaje de baterías y la adaptación de los sistemas de prueba a la normativa de vehículos eléctricos. Si la versión eléctrica del A1 se confirma, la planta podría recuperar el volumen perdido antes de finales de 2026, ofreciendo a los consumidores españoles una alternativa eléctrica en el segmento B. Mientras tanto, la decisión refuerza la señal de que la electrificación es la prioridad estratégica de Audi y del Grupo Volkswagen en Europa.