Detalles de la normativa y sanciones aplicables

El Gobierno de Turquía aprobó en marzo de 2024 una normativa que prohíbe el uso de pantallas dentro del campo de visión del conductor y regula los niveles de ruido de los sistemas de sonido en los vehículos. La medida sanciona cualquier pantalla que pueda desviar la atención del conductor, incluida la reproducción de vídeos mientras se conduce.

Las infracciones por pantallas distraídas alcanzan 470 € y pueden conllevar la retirada del coche durante 30 días. En cuanto a la música, la normativa no prohíbe escucharla, pero establece límites de decibelios para evitar molestias a otros usuarios de la vía.

Superar esos límites implica una multa de hasta 350 € y, en casos graves, la inmovilización temporal del vehículo por el mismo período de 30 días. La vigilancia queda a cargo de la Policía de Tráfico y de los inspectores de la Dirección General de Seguridad Vial, que pueden realizar controles aleatorios en carreteras y zonas urbanas.

Control de tráfico en una autopista turca con agentes revisando vehículos