Recuperado el cuadro robado de Van Gogh: qué ocurrió

El 30 de marzo de 2020 el museo Singer Laren perdió la pista del cuadro El jardín de la casa parroquial de Nuenen en primavera (1884) de Vincent van Gogh, valorado en hasta 6 millones de euros. La obra, prestada para una exposición, fue sustraída en plena madrugada y desapareció sin dejar rastro. Tres años después, el detective de arte Arthur Brand la encontró dentro de una bolsa azul de Ikea, envuelta en plástico de burbujas y una funda de almohada. El hallazgo, realizado en una vivienda de los Países Bajos, permitió su devolución inmediata al museo, que la recibió con gran expectación.

Cómo se halló el lienzo y su proceso de restauración

Brand siguió una pista de rastreo digital que lo llevó a la dirección donde el ladrón había depositado el cuadro. Al abrir la bolsa, los conservadores observaron rasguños superficiales y una capa de polvo acumulado durante tres años y medio. La obra estaba aún protegida por el plástico, lo que evitó daños mayores. La restauración quedó a cargo de Marjan de Visser, especialista del Museo Groninger. En primer lugar, analizó la composición de la pintura mediante luz ultravioleta y espectroscopía, detectando una capa de barniz deteriorado y restos de jabón de zinc, producto de la reacción química del pigmento. Luego retiró cuidadosamente el barniz, consolidó las áreas agrietadas y rellenó los rasguños con una mezcla compatible. El proceso, que duró tres meses, incluyó la identificación de intervenciones posteriores realizadas en 1903 por un artista aficionado. De Visser decidió conservar esas marcas como parte del relato histórico del lienzo. Al término, el cuadro recuperó su brillo original y se instaló una pantalla digital que muestra el antes y después de la restauración.