David Sánchez escapa de pruebas clave en el juicio de la plaza de Badajoz

David Sánchez Pérez‑Castejón, hermano del presidente, compareció el 23 de mayo ante la Audiencia Provincial de Badajoz y contestó únicamente a preguntas conocidas por su defensa. La comparecencia duró diez minutos y no se profundizó en los hechos que motivan la investigación. La estrategia buscó evitar errores que pudieran agravar la responsabilidad penal.

Al mismo tiempo, Miguel Ángel Gallardo, ex presidente de la Diputación de Badajoz, también limitó sus respuestas y fue interrumpido por el presidente de la sala cuando intentó calificar la adjudicación de la plaza como una "novela de ficción". Los nueve imputados restantes adoptaron la misma postura de respuestas escuetas. La audiencia se cerró sin que se produjeran testimonios extensos.

El letrado de Sánchez, Emilio Cortés, preparó al acusado como si fuera una oposición, anticipando cada interrogatorio. La defensa se centró en la Oficina de Artes Escénicas, tema que el juez de instrucción Beatriz Biedma había usado para cuestionar al investigado. Al no abordar el proceso de selección, Sánchez evitó comprometerse con hechos que pudieran ser incriminatorios.

El delito de aceptación de nombramiento ilegal quedó prescrito, por lo que la única consecuencia penal posible es una . La prescripción se basa en la normativa vigente que establece plazos de diez años para este tipo de infracción. La defensa subrayó que, aunque persisten acusaciones de delito continuado, la calificación actual no permite una pena de prisión.