Posible desaparición de la cruz del Aneto tras aviso de guías
Guías de montaña avisaron al Ayuntamiento de Benasque el 16 de abril de 2026 de que la cruz que coronaba el pico más alto de los Pirineos ya no estaba visible. El alcalde, Manuel Mora, remitió la alerta al GREIM de la Guardia Civil, que abrió el expediente 2026/0416-01. La denuncia se basa en la constatación directa de varios guías que, al iniciar la ascensión, no encontraron la estructura metálica donde siempre se había ubicado.
Detalles del incidente y motivos investigados
Los guías señalaron la ausencia de la cruz el 16 de abril de 2026 y describieron la zona como despejada, sin indicios de restos. La investigación preliminar incluye el análisis de imágenes de drones y la revisión de los registros meteorológicos. La última tormenta que azotó la zona el 12‑13 de agosto de 2025 registró ráfagas de 152 km/h en el Refugio de la Renclusa, según el AEMET. Aquellas ráfagas fueron suficientemente intensas como para desplazar objetos de gran peso en la cumbre. El GREIM ha desplegado ocho especialistas y equipos de elevación para inspeccionar la zona en los próximos días.
Breve contexto histórico de la cruz del Aneto
La cruz original se instaló el 15 de agosto de 1923 por el cura Ramón Arasanz y montañistas locales, con una altura de 4 m y un peso de 250 kg. En 1977 se sustituyó por una réplica idéntica tras daños por corrosión. Después de dos años de restauración, la pieza volvió a la cumbre el 12 de agosto de 2025, transportada en helicóptero por la Guardia Civil. La restauración, a cargo del herrero Miguel Ángel Plaza, incluyó refuerzos estructurales para resistir vientos fuertes. Cada año, el Aneto recibe 12 500 visitantes, muchos de los cuales suben para fotografiar la cruz, lo que ha generado desgaste adicional a lo largo de los años.
Próximos pasos y posibles consecuencias
La Guardia Civil continuará la inspección con drones y, si se confirma la pérdida, evaluará la viabilidad de una nueva restauración. El Parque Natural Posets‑Maladeta recuerda que la cruz está protegida bajo la Ley 14/2006 de Patrimonio de Aragón, lo que obliga a obtener autorización previa para cualquier intervención. Una posible reposición requerirá un nuevo traslado en helicóptero y, según el comandante del GREIM, se estudiarán sistemas de sujeción más robustos para evitar incidentes similares. Mientras tanto, los guías locales mantienen la zona bajo vigilancia y advierten a los alpinistas que la ausencia de la cruz podría afectar la señalización de la cumbre.
Para más información sobre la gestión de emergencias en la zona, consulte el reporte del incendio en planta de reciclaje de Campo Real.
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Redactor científico
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