Supersimetría: la búsqueda continúa en el LHC
Los detectores ATLAS y CMS del LHC han concluido su última campaña de datos sin observar señales de partículas supersimétricas. Los análisis, que abarcan más de 150 fb⁻¹ de colisiones a 13 TeV, siguen sin revelar rastros de squarks, gluinos u otros supercompañeros previstos por la teoría.
Por qué la supersimetría es clave para la física moderna
La supersimetría propone que cada partícula del Modelo Estándar tenga un doble con espín opuesto. Estos supercompañeros estabilizarían la masa del bosón de Higgs y ofrecerían un candidato natural para la materia oscura, cuya presencia se infiere en galaxias y cúmulos pero no se ha detectado directamente. "La supersimetría sigue siendo la mejor pista para unir la física de partículas y la cosmología", afirma el director del experimento CMS.
Contexto histórico de la supersimetría
Nacida a finales de los años setenta, la supersimetría buscó unificar bosones y fermiones en una sola estructura matemática. Más tarde, se incorporó a la teoría de cuerdas y a modelos que describen la evolución del universo de 13.800 millones de años. Aunque nunca se ha confirmado experimentalmente, la idea ha guiado gran parte de la investigación de altas energías durante cinco décadas.





