Destinos dupe: la nueva alternativa cercana y económica
ElDiario.es presenta su guía 2026 de *destinos dupe, una propuesta que surge de la necesidad de viajar sin romper el presupuesto ni enfrentar la masificación. La iniciativa, impulsada por su equipo de cultura y viajes, se difundió en abril y ya está disponible para sus socios. Se centra en lugares que replican la estética o la experiencia de destinos emblemáticos, pero a pocos kilómetros y a precios reducidos.
Ejemplos concretos: de Santorini a Altea y de los fiordos a la sierra de Bernia
Altea, en la provincia de Alicante, se promociona como la versión española de Santorini. Sus casas encaladas, cúpulas azules y miradores al mar crean una imagen que recuerda a las islas griegas. Un día de alojamiento, comida y ocio allí cuesta entre 30‑55 USD, frente a los 150‑200 USD de Santorini.
Empuriabrava, en el Alt Empordà, replica los canales de Venecia. Más de 20 km de vías navegables permiten desplazarse en barco entre casas y restaurantes, ofreciendo una experiencia similar a la capital italiana pero sin las multitudes. Los precios diarios rondan los 40‑55 USD, con opciones de alquiler de barco por menos de 20 USD al día.
En la sierra de Bernia, los paisajes escarpados evocan los fiordos noruegos. Senderos bien señalizados y vistas al mar Mediterráneo ofrecen la misma sensación de grandeza que los fiordos, pero a una fracción del coste. Un trekking guiado cuesta y el alojamiento rural está disponible por la noche.
El Matarraña, en Teruel, se presenta como la Toscana española. Pueblos como Valderrobres y Calaceite conservan arquitectura medieval y renacentista, y sus viñedos producen vinos comparables a los de la Toscana. Un día de cata y visita cultural se sitúa en 35‑45 USD.
Contexto europeo del fenómeno dupe
A nivel continental, la tendencia se ha consolidado en 2026, con destinos como Albania que sustituyen a las Maldivas. Las playas albanesas ofrecen aguas cristalinas y vuelos de apenas tres horas desde España, con un presupuesto diario de 30‑50 USD. Montenegro, por su parte, se plantea como alternativa a Croacia, ofreciendo ciudades medievales como Kotor a precios un 40 % menores.
En el norte, Eslovenia se posiciona como dupe de Suiza en los Alpes Julianos, con costos de alojamiento un 40 % inferiores y rutas de senderismo de similar calidad. En el este, la costa de Croacia es reemplazada por la de Montenegro, manteniendo la belleza del Adriático pero sin la masificación de Dubrovnik.
Esta expansión se refleja en datos de turismo: el gasto medio de los visitantes en destinos dupe es de ≈ 45 USD al día, frente a ≈ 180 USD en los destinos tradicionales. La reducción del presupuesto permite más viajes anuales y una mayor diversificación de rutas, como muestra el aumento del 12 % en reservas a destinos del Mediterráneo español en los últimos seis meses.
Los viajeros jóvenes, según Holidayguru, prefieren cada vez más destinos como Budapest en lugar de París, o la costa albanesa en lugar de las Maldivas, por su accesibilidad y menor presión turística. Esta preferencia impulsa a las administraciones locales a invertir en infraestructuras y promoción para captar ese nuevo flujo de turistas conscientes.
En España, la apuesta por los destinos dupe ha generado un repunte del turismo interno. En Barcelona, el 84,3 % de los visitantes se sienten bien acogidos pese a la masificación, y el gasto medio ha bajado 22 € por turista, indicando una mayor eficiencia del gasto (Barcelona 2025: 84,3 % de turistas se sienten bien acogidos pese a la masificación).
La guía de elDiario.es incluye mapas, comparativas de precios y recomendaciones de actividades, facilitando a los lectores planificar escapadas de fin de semana sin sacrificar la experiencia. Cada destino dupe está evaluado por su capacidad de ofrecer una vivencia auténtica, con menos aglomeraciones y mayor contacto con la cultura local.
¿Qué sigue? Se espera que la oferta de destinos dupe se amplíe a nuevas regiones, como la zona de los Pirineos para sustituir a los Alpes suizos, y que más operadores turísticos incorporen estos destinos en sus paquetes. La tendencia apunta a un turismo más sostenible, accesible y menos impactante, beneficiando tanto a viajeros como a comunidades locales.