Detención de empleados aeroportuarios
El pasado 15 de abril la Policía Nacional, con el apoyo de la Fiscalía brasileña y la Policía Federal de Sao Paulo, incautó 162 kg de cocaína ocultos en tres maletas y detuvo a cuatro empleados del aeropuerto Josep Tarradellas en Barcelona y a uno en Sao Paulo. Los detenidos fueron acusados de pertenencia a organización criminal, tráfico de estupefacientes y tenencia ilícita de armas.
Cómo operaba la banda y el papel de los empleados del aeropuerto
Los narcotraficantes enviaron la droga en vuelos procedentes del aeropuerto internacional de Sao Paulo‑Guarulhos. En el aeropuerto catalán, empleados del servicio de handling, con más de diez años de antigüedad y cargos de responsabilidad, identificaron las tres maletas de gran tamaño y, aprovechando su acceso a la zona restringida, intentaron sacarlas sin pasar por los controles habituales de equipaje.
En Brasil, un trabajador aeroportuario utilizó un tractor de servicio para trasladar un remolque vacío hasta la zona perimetral del aeropuerto. Allí colocó las maletas en el vehículo y las introdujo en la bodega de carga inferior de la aeronave con destino a Barcelona. Tras el embarque, el tractor fue abandonado y el sospechoso huyó a pie por la terminal.
Las cámaras de videovigilancia brasileñas revelaron la maniobra y permitieron la detención del responsable, a quien también se le incautó una pistola con número de serie limado.





