El Port Olímpic de Barcelona ha anunciado que su comunidad de autoconsumo de energía solar entrará en funcionamiento en 2027, después de más de un año y medio de gestiones administrativas.
Esta instalación, la más grande de autoconsumo compartido de la ciudad, forma parte del plan de transformación urbana que busca convertir el área en un referente de economía azul y sostenibilidad. El proyecto se enmarca en la gestión delegada del puerto al Ayuntamiento, que ha destinado recursos para revitalizar el espacio público y reducir la huella de carbono.
Comunidad energética del Port Olímpic lista para 2027
La instalación consta de casi 400 placas fotovoltaicas distribuidas en nueve pérgolas del Balcón Gastronómico, cubriendo 3 560 m² y con una capacidad de generación de 825 000 kWh al año. El puerto utilizará solo el 25 % de esa energía; el resto se destinará al Zoo de Barcelona, al cementerio del Poblenou y a siete parkings públicos situados dentro de un radio de 2 km.
Detalles del proyecto y obstáculos burocráticos
Los permisos para la comunidad energética se vieron retrasados por la complejidad de los trámites y la falta de coordinación entre la administración municipal, la Generalitat y la compañía eléctrica. La normativa permite compartir la energía en un radio de 2 km, pero la distribuidora ha tardado en emitir el visto bueno, generando incertidumbre en el calendario. Según la directora del puerto, Olga Cerezo, "la burocracia ha puesto trabas importantes a la puesta en marcha". Expertos señalan que casos similares en Horta‑Guinardó, la Bordeta, Bon Pastor y Poblenou también tardaron más de un año en recibir la autorización final.





