Conjunciones planetarias y lluvia de Líridas en abril 2026
Este fin de semana y la semana siguiente se producirán tres fenómenos astronómicos destacados: la conjunción Venus‑Luna (18‑19 abr), la conjunción Júpiter‑Luna (21‑23 abr) y el máximo de la lluvia de meteoros Líridas (22‑23 abr) con una tasa de hasta 20 meteoros/hora. Como también se ha anunciado el paso del Cometa C/2025 R3 este mes, el cielo primaveral está cargado de fenómenos.
Diagrama del cielo nocturno mostrando la conjunción Venus‑Luna y la posición de la lluvia de Líridas
El pico de las Líridas se producirá la noche del 22‑23 abr, cuando el radiante en la constelación de Lyra (cerca de Vega) se eleva sobre el horizonte y la Luna ya se ha puesto, permitiendo observar en lugares sin contaminación lumínica.
Venus‑Luna: la Luna creciente aparecerá poco después del atardecer en el oeste‑noroeste; Venus, cinco veces más brillante que Júpiter, se sitúa justo al sur de ella. El mejor momento para observar es entre 18:30 y 19:30 h del 18 abr y entre 19:00 y 20:00 h del 19 abr, cuando ambos cuerpos están bajos pero claramente visibles.
Mapa estelar de Géminis con Júpiter, la Luna y las estrellas Cástor y Pólux resaltados
Júpiter‑Luna: la conjunción tendrá lugar en la constelación de Géminis, cerca de las estrellas Cástor y Pólux. La Luna, ya más crecida, se encontrará al oeste del planeta. Se recomienda mirar entre 20:00 y 22:00 h los días 21, 22 y 23 abr, cuando el conjunto se eleva sobre el horizonte suroeste.
Brillo y distancia: Venus se encuentra a 225 Mkm de la Tierra y su magnitud visual ronda ‑4,6, mientras que Júpiter está a más de 800 Mkm con una magnitud de ‑2,7. A pesar de la gran diferencia de distancia, el brillo de Venus es 5 veces mayor, lo que facilita su identificación.
Contexto breve de la lluvia de Líridas
Las Líridas son una lluvia anual originada en los restos del cometa C/1739 K1. Cada año el radiante se sitúa en Lyra, y el pico de actividad suele coincidir con la fase lunar menguante, lo que reduce la interferencia de la luz de la Luna. Por eso el 22‑23 abr es el momento óptimo para observarla sin que la Luna opaque los meteoros.
Estas conjunciones y la lluvia de meteoros ofrecen una ventana única para conectar con el cielo nocturno antes de que el verano eleve la humedad y la nubosidad. Para seguir descubriendo fenómenos celestes, consulte el artículo sobre los tres cuerpos en el sistema TOI‑201.