Feria del Libro de Sant Jordi 2026: la cruda realidad de dos autores en la firma
El 23 de abril de 2026, en la calle del Rec del 22, dos escritores compartieron una mesa de firmas durante la jornada principal de la Feria del Libro de Sant Jordi. En la primera hora, apenas se firmaron seis ejemplares, mientras una larga fila se formaba frente a la caseta de otro autor de mayor notoriedad.
Este contraste dejó a los dos autores mirando, con cierta resignación, la creciente cola que se extendía más allá de sus hombros. La diferencia de afluencia no solo marcó una cifra, sino que puso de relieve la fragilidad de la popularidad cuando se traslada del entorno virtual a la calle.
Cómo se desarrolló la escena y por qué el público los confundió con libreros
Los lectores, acostumbrados a ver a los escritores como influencers, se acercaron a la mesa sin reconocer a los autores. Uno preguntó por "el libro del que todo el mundo habla", sin recordar el título. Otro intentó comprar una obra que, según él, estaba vacía. El librero de la feria intervino, aclarando que los dos hombres eran autores, no vendedores.
El comprador, avergonzado, hojeó la biografía del escritor, comparó la foto en blanco y negro con el rostro delante de él y, finalmente, se despidió con un "Que vaya bien". Mientras tanto, los autores, sin mucho que ofrecer, intercambiaron comentarios que recordaban a padres que esperan en la sala de espera del médico: "¿Qué tiene el tuyo? Quinientas páginas", respondió uno, mientras el otro murmuraba que su obra parecía "atascada en público".




