Lacoste icono urbano

Lacoste nació en 1933 bajo la visión del tenista René Lacoste, apodado "el Cocodrilo". Su polo, ligero y con el distintivo logo bordado, se convirtió durante décadas en sinónimo de elegancia deportiva y distinción social. En la actualidad, el mismo polo recorre las calles de las banlieues parisinas, donde jóvenes lo visten como signo de pertenencia y resistencia.

adopción Lacoste rap francés

A finales de los años 90 y a lo largo de la década del 2000, el auge del rap francés transformó el significado del cocodrilo. Artistas como Booba y Kaaris empezaron a lucir el polo en videoclips y conciertos, reinterpretándolo como símbolo de poder frente a la exclusión. El logo, antes reservado a clubes privados, pasó a ser parte del lenguaje visual de la calle, marcando una nueva jerarquía de estatus basada en la autenticidad urbana.

contexto banlieues moda

Las banlieues, zonas periféricas marcadas por la desigualdad, buscan códigos de distinción que les permitan desafiar las estructuras sociales. El rap, motor cultural de estas áreas, adoptó marcas de lujo como Lacoste para crear un vocabulario propio. Esta apropiación no es mera imitación; es una reivindicación de identidad que convierte al polo en un "uniforme" no oficial de la calle. En eventos como el 080 Barcelona Fashion 2026 se ha señalado cómo la moda urbana francesa influye en la escena europea, reforzando la conexión entre música y estilo 080 Barcelona Fashion 2026: la tercera jornada celebra la introspección y la sostenibilidad en Port Vell.

futuro Lacoste

Con la colección Lacoste × EleVen lanzada el 8 de noviembre de 2025, la firma reconoce su doble imagen. La colaboración, que incluye 18 piezas con precios entre 115 y 450 dólares, combina la herencia deportiva con la credibilidad urbana, destacando la frase "Venus did it first" en una sudadera que rinde homenaje a la tenista Venus Williams. Este movimiento muestra que Lacoste no solo tolera, sino que incorpora la estética de la calle en su estrategia global. La marca también ha vinculado su nombre con el arte contemporáneo, participando en exposiciones de Damien Hirst y Julian Schnabel, lo que refuerza su posición como puente entre elite y periferia.

Perspectiva: La dualidad de Lacoste abre la puerta a nuevas alianzas con artistas y colectivos urbanos. Si la tendencia continúa, el cocodrilo seguirá siendo un espejo de la sociedad, reflejando tanto la tradición deportiva como la rebeldía de la calle, y mantendrá su relevancia en un mercado cada vez más fragmentado.

Pablo Hernández Gil
Pablo Hernández Gil

Crítico Cultural

Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.

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