Del 27 al 28 de julio, Papa Francisco estuvo en Barcelona, cerrando su gira por España con un mensaje de reconciliación y unidad. En todas sus intervenciones, incluida la homilía en la abadía de Montserrat, el pontífice utilizó el catalán para dirigirse a los fieles. Su discurso evitó cualquier referencia al independentismo, centrando la atención en la convivencia y el respeto mutuo.
Papa Francisco en Barcelona: visita y mensaje de unidad
Durante 48 horas, el Papa recorrió los principales puntos de la ciudad. En la Catedral de Barcelona, pidió a los cristianos "renunciar a las palabras hirientes y a los juicios rápidos" y subrayó que la verdadera fuerza de una nación reside en la solidaridad. En Montserrat, rezó el rosario con los monjes y reiteró que "María, Reina de la paz, nos enseñe a custodiar el amor en la familia y en la sociedad".
Su uso del catalán fue destacado por los organizadores y por el propio Salvador Illa, presidente de la Generalitat, quien lo calificó de "gesto de cercanía cultural". La agenda incluyó la visita a la Sagrada Familia, donde miles de feligreses acompañaron al papamóvil mientras ondeaban banderas vaticanas y españolas.
Reacciones y protestas durante la visita
Las protestas independentistas fueron limitadas. Solo de manifestantes se congregaron frente a Montserrat por la mañana y alrededor de una centena se reunieron cerca de la Sagrada Familia para vociferar consignas separatistas. Los desplegaron efectivos para impedir enfrentamientos entre los manifestantes y los jóvenes católicos que acompañaban al pontífice.





