Cadenas hoteleras españolas adoptan el modelo "asset‑light" (gestión sobre ladrillo)

Las grandes cadenas, entre ellas Meliá, Minor y Barceló, están vendiendo los inmuebles de sus hoteles y sustituyéndolos por contratos de gestión, alquiler o franquicia. La medida permite que el riesgo inmobiliario pase a fondos de inversión, socimis y otras entidades financieras, mientras las marcas se centran en atender al cliente.

Detalles del cambio: cifras y motivos del giro estratégico

En la muestra de 135 cadenas que operan 3.395 hoteles, la gestión ya representa 23,5 % del portfolio, frente al 18 % de 2024. La propiedad ha caído al 40 %, tres puntos y medio menos que el año pasado, y el alquiler se sitúa en 32,8 %. Meliá gestiona 46 % de sus establecimientos, combina alquiler (23 %) y franquicia (20 %) y mantiene solo 11 % en propiedad.

El modelo "asset‑light" permite crecer sin necesidad de financiar la compra de edificios. "Si una cadena tuviera que comprar cada hotel, su capacidad de expansión sería limitada", explica Ramón Estalella, secretario general de la CEHAT. La estrategia reduce el coste de entrada a nuevos mercados y facilita la salida de aquellos que pierden atractivo.